Homilética I: La predicación expositiva
(Homilética I)
La predicación expositiva, la expresión exacta de la voluntad del glorioso Soberano, deja que sea Dios quien hable, no el hombre. La predicación expositiva conserva los pensamientos del Espíritu, lleva al predicador a un contacto directo y continuo con la mente del Espíritu Santo, autor de la Escritura. La predicación expositiva libera al predicador para que proclame toda la revelación de Dios, produciendo un ministerio saludable e íntegro. La predicación expositiva promueve el conocimiento bíblico y produce un abundante conocimiento de las verdades redentoras. La predicación expositiva implica autoridad divina definitiva, comunicando la voz misma de Dios.